Compañera de Vida, Guardiana Silenciosa Hoy, mientras celebro tu cumpleaños, no puedo evitar mirar hacia atrás. Y vernos —dos niñas que compartían secretos, silencios, sueños. No sabíamos lo que vendría… pero siempre supimos que estábamos juntas. Tú, siempre mayor, siempre firme. Yo, más reservada, algo distante. Pero nunca indiferente a tu amor. Durante mi prueba más dura —el cáncer— estuviste ahí: proveyendo, alentando, sosteniéndome sin pedir aplausos. Fuiste silencio que abraza, mirada que comprende, presencia que no necesita palabras. Años dorados… y aun brillando Hoy, que han pasado tantas cosas, que tantos amigos han quedado en el camino, pienso que somos afortunadas. A pesar de nuestros males, nuestras pérdidas, nuestras diferencias… seguimos vivas. Y más que vivas: seguimos siendo hermanas. Tu protección nunca se ha jubilado. Tu amor no ha envejecido. Tu fe en mí sigue intacta, incluso cuando yo me he roto. Para quienes tienen hermanas como tú Este...